columna (por ejemplo, en un periódico)
2026.07.17
Si tienes dudas sobre los tratamientos estéticos para la flacidez: diferencias entre RF, HIFU y RF con agujas, y cómo elegir
Como profesor adjunto, subdirector de planta y jefe de dermatopatología del Departamento de Dermatología del Hospital Universitario, he profundizado mis conocimientos mediante presentaciones académicas y publicaciones tanto a nivel nacional como internacional. Mi práctica abarca un amplio espectro, desde el tratamiento de marcas de nacimiento en niños hasta el tratamiento de manchas de la edad en adultos, incluyendo diversas terapias con láser e inyecciones, al tiempo que contribuyo de manera significativa a la atención sanitaria de la comunidad. El hecho de haber tratado numerosos casos ha reforzado profundamente mi convicción sobre el potencial y la necesidad de la medicina estética, lo que me ha llevado a comprometerme a seguir especializándome. Basándome en mis sólidos conocimientos dermatológicos y mis meticulosas habilidades de diagnóstico, doy prioridad a los tratamientos que cuidan suavemente la piel de cada persona, sacando a relucir su belleza inherente.

La flacidez del contorno facial y las sombras alrededor de la boca que se reflejan en el espejo. No son pocas las personas que, al verse en la pantalla de una reunión a distancia, piensan «¿parezco más cansado que antes?» y no saben qué tratamiento les conviene. En la dermatología estética, se selecciona la profundidad y el alcance del calor generado por la radiofrecuencia (RF), el HIFU (ultrasonidos focalizados de alta intensidad) y la radiofrecuencia con agujas (como Mofius), en función del grosor de la piel, la distribución de la grasa y los hábitos de vida. Sin prisas, por etapas y, si es necesario, combinando técnicas. Este es el enfoque habitual en la dermatología estética.
[Consejo del médico]
El tratamiento de la flacidez no debe elegirse únicamente por la novedad o la popularidad del equipo. Es fundamental determinar si la causa de la flacidez es la pérdida de firmeza de la piel, la grasa o cambios en los tejidos profundos, como el SMAS. Seleccionamos el equipo adecuado en función del estado de la piel, la edad y el tiempo de recuperación que el paciente pueda tolerar, y combinamos varios tratamientos según sea necesario para lograr un resultado más natural.
«La verdadera naturaleza de la flacidez», según la dermatología estética
La flacidez se produce por la combinación de cambios en varias capas, como la disminución del colágeno en la dermis, los cambios en la distribución de la grasa subcutánea y la pérdida de tensión de la fascia (SMAS) y los ligamentos. Aunque pueda parecer complicado, si se determina «en qué capa hay que intervenir y en qué medida», la elección del tratamiento resulta más clara. En la dermatología estética, durante la consulta se evalúa el estado de cada capa y se ajustan la profundidad, la superficie y la intensidad del tratamiento con energía térmica.
Fundamentos de los tratamientos con energía térmica en dermatología estética
RF (alta frecuencia): reafirmación gradual mediante un calentamiento uniforme
La radiofrecuencia (RF) utiliza ondas electromagnéticas para hacer vibrar las moléculas de agua de la piel y el tejido subcutáneo, calentando de forma uniforme una zona bastante amplia. Es una opción muy habitual entre las personas que presentan pérdida de elasticidad en las capas superficiales y medias de la piel, así como una ligera flacidez, pequeñas arrugas o sensación de sequedad. Aunque el dolor es relativamente leve y el tiempo de recuperación suele ser breve, se trata de un tratamiento cuyos resultados se aprecian mejor tras varias sesiones sucesivas. Si bien existen diferencias individuales, el hecho de que permita retomar fácilmente la rutina diaria supone una ventaja para las personas ocupadas. En las clínicas de dermatología estética se ajustan con precisión la potencia y el número de sesiones en función del tipo de piel.
HIFU (ultrasonidos focalizados de alta intensidad): actuación puntual en profundidad, con especial atención a la definición del contorno
El HIFU concentra las ondas ultrasónicas en un punto concreto, creando una zona de alta temperatura muy precisa. Al seleccionar la profundidad, se llega a las capas profundas de la dermis o a la capa SMAS, por lo que puede resultar adecuado para la flacidez leve del contorno facial o la papada. La sensación de firmeza varía mucho de una persona a otra, por lo que es necesario prestar especial atención a la selección de la potencia y la capa de irradiación en zonas con una estructura ósea marcada o en personas de complexión delgada. En la dermatología estética se evita la irradiación excesiva y se busca un cambio natural.
RF con agujas (Mofius, etc.): aplica calor en capas profundas de forma mínimamente invasiva y, al mismo tiempo, mejora la textura de la piel.
El RF con agujas transmite calor a la piel mediante agujas extremadamente finas, y permite ajustar la profundidad de forma gradual. Es un tratamiento que suele recomendarse para los casos en los que se combinan poros dilatados, irregularidades en la piel, falta de firmeza en el centro de las mejillas y flacidez del contorno facial. Pueden aparecer temporalmente enrojecimiento en forma de puntitos, un ligero sangrado o una sensación de escozor, por lo que es habitual utilizar una crema anestésica. El riesgo de hiperpigmentación varía de una persona a otra, por lo que en el caso de personas con piel sensible o durante períodos de inflamación intensa, es posible que se reconsidere el momento adecuado para el tratamiento. En la dermatología estética se controlan la longitud de las agujas, la potencia y la densidad en función de la reacción de la piel.
¿Cuál elegir? Criterios de comparación
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Principales problemas: si lo que te preocupa es la textura arrugada de la superficie, opta por la radiofrecuencia (RF); si lo que buscas es un contorno definido, elige el HIFU; y si además quieres mejorar los poros y la textura de la piel, plantéate la radiofrecuencia con agujas (RF con agujas).
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Tolerancia al dolor y al tiempo de recuperación: si se prioriza la reincorporación a la vida cotidiana en poco tiempo, se recomienda la radiofrecuencia (RF); si se puede tolerar un enrojecimiento que dure entre medio día y varios días, la radiofrecuencia con agujas; y para las personas sensibles a la sensación de estimulación, se recomienda seleccionar cuidadosamente el nivel de profundidad con HIFU.
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Volumen facial: en el caso de las personas delgadas, hay que tener en cuenta la profundidad y la intensidad del HIFU; si te preocupa el volumen, plantéate un tratamiento de reafirmación con HIFU o radiofrecuencia con agujas.
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Frecuencia de las sesiones: si puedes acudir con asiduidad, opta por la acumulación de RF; si estás muy ocupado, espacia las sesiones con HIFU; y si puedes dedicar un periodo intensivo, opta por un ciclo de varias sesiones de RF con agujas.
No se trata de qué es mejor o peor, sino de «si se adapta a tu estilo de vida y a tu piel». En la consulta de dermatología estética, analizaremos juntos en qué capa del rostro debemos centrar nuestra atención.
Un enfoque realista sobre la frecuencia, la duración y la combinación
En general, se suele recomendar combinar la radiofrecuencia (RF) a corto y medio plazo para potenciar sus efectos, el HIFU con intervalos para mantener el contorno facial y la radiofrecuencia con agujas de forma intensiva en varias sesiones para mejorar también la textura de la piel. La duración de los resultados, el número de sesiones necesarias y la intensidad de los efectos varían mucho de una persona a otra, y también dependen de la estación del año, los cuidados de la piel y los hábitos de vida. En la dermatología estética, ajustamos la potencia y los intervalos entre sesiones mientras supervisamos la evolución y proponemos un plan que se pueda seguir sin esfuerzo.
Sobre el dolor, el tiempo de recuperación y los riesgos
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Dolor: la radiofrecuencia (RF) produce principalmente una sensación de calor; el HIFU provoca una sensación de vibración que varía según la zona; y la radiofrecuencia con agujas puede causar una sensación de picor durante el tratamiento y una sensación de escozor después del mismo.
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Tiempo de recuperación: La radiofrecuencia (RF) provoca molestias leves; el HIFU, una sensación de incomodidad pasajera; y la radiofrecuencia con agujas (RF) puede provocar enrojecimiento y marcas puntiformes durante unos días.
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Riesgos: quemaduras, pigmentación, hinchazón o entumecimiento temporal, entre otros. Aunque se intenta reducir los riesgos mediante un ajuste adecuado, las reacciones varían de una persona a otra.
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Cuidados: Le informaremos sobre la hidratación, la protección solar y la suspensión temporal del uso de productos tópicos muy irritantes. Le rogamos que comprenda que puede haber variaciones en el aspecto de las imágenes «antes y después» y en la evolución.
Coste y frecuencia de asistencia: un plan que te permita seguir adelante es el camino más corto
En lugar de buscar cambios drásticos con un solo tratamiento, tengo la impresión de que, en la práctica, «dividir las zonas a tratar y continuar sin forzar» suele conducir, en última instancia, a una mayor satisfacción. Consulte en una clínica de dermatología estética cómo adaptar el tratamiento a su presupuesto y calendario, por ejemplo, combinando la radiofrecuencia (RF) para preparar la piel con el HIFU o la radiofrecuencia con agujas en los puntos clave.
Preguntas más frecuentes (FAQ)
¿Cuál es la diferencia entre los aparatos de belleza para uso doméstico y los dispositivos médicos?
El diseño de la potencia de salida y la profundidad de penetración varía, lo que influye en la sensación que se percibe y en el número de sesiones necesarias. Teniendo en cuenta la seguridad, los dispositivos médicos pueden optimizarse de forma individualizada bajo la supervisión de un médico.
¿A qué edad es mejor empezar?
Nos basamos más en la «capa de flacidez» y en el ritmo de vida que en la edad. Hay quienes optan por la radiofrecuencia (RF) para tratar los primeros signos, mientras que otras personas eligen el HIFU porque dan prioridad al contorno facial.
¿En qué se diferencia de los rellenos o del lifting con hilos?
La energía térmica se centra en la «reafirmación y la mejora de la textura». Si se busca corregir el volumen o aumentar la elevación, se considerará la posibilidad de combinar este tratamiento con otros.
¿Pueden recibirlo también los hombres?
Sí, es posible. Teniendo en cuenta factores propios de los hombres, como el vello facial o la cantidad de sebo, ajustamos la configuración de la irradiación y la frecuencia de las sesiones.
¿No pasa nada si estoy bronceado?
Tomamos una decisión teniendo en cuenta el riesgo de inflamación y de pigmentación. En función de la situación, proponemos cambiar la fecha, ajustar la potencia o aplicar cuidados previos.
Cómo solicitar una consulta: lo primero es un examen médico minucioso
Este artículo ofrece información general y no se basa en los resultados de ninguna clínica concreta ni en imágenes de «antes y después». La forma más rápida de aclarar tus dudas es un diseño personalizado que tenga en cuenta todas las capas del rostro. En nuestra clínica de dermatología estética nos esforzamos por elaborar planes realistas. Si quieres saber si es adecuado para ti, no dudes en consultarnos.
Resumen
No existe una única solución para el tratamiento de la flacidez. La radiofrecuencia (RF) actúa de forma amplia y suave; el HIFU, de forma puntual y profunda; y la radiofrecuencia con agujas (como Mofius), ajusta la textura de la piel al tiempo que va profundizando gradualmente. El mejor camino para lograr un resultado natural y fácil de mantener es diseñar un plan por etapas en una clínica de dermatología estética, adaptándolo a las capas de la piel, la tolerancia al dolor y al tiempo de recuperación, así como al estilo de vida de cada persona.
En los tratamientos contra la flacidez de la dermatología estética, la radiofrecuencia (RF), el HIFU y la radiofrecuencia con agujas (como Mofius) difieren en la profundidad a la que actúa el calor y en los síntomas para los que son más adecuados. Por ello, a la hora de elegir un tratamiento, lo importante no es «qué aparato es el mejor», sino «si se adapta a la causa de la flacidez de cada persona». Si se elige el tratamiento adecuado basándose en un diagnóstico preciso y se combinan los métodos según sea necesario, se puede esperar un efecto de lifting más eficaz y natural. En caso de duda, elaborar un plan de tratamiento que tenga en cuenta el estado de la piel y el estilo de vida de cada persona conducirá a resultados muy satisfactorios.
・El tipo de piel y el estilo de vida varían de una persona a otra. La dermatología estética es el lugar donde se identifica la causa subyacente y se combina, sin esfuerzo, el uso de productos tópicos, la medicación oral, los tratamientos, el cuidado de la piel y la revisión de los hábitos de vida. Dado que el dolor, el tiempo de recuperación y la forma en que se manifiestan los efectos varían de una persona a otra, los ajustes a lo largo del proceso y el intercambio de información sobre la evolución son el camino más directo hacia el éxito del tratamiento. Si desea conocer el enfoque más adecuado para usted, no dude en consultar en una consulta de dermatología estética.
Las causas y los factores que agravan el acné suelen variar entre la adolescencia y la edad adulta, por lo que es importante elegir el tratamiento más adecuado para cada persona. Iniciar un tratamiento adecuado en una fase temprana no solo ayuda a mejorar la inflamación, sino que también contribuye a prevenir la pigmentación y las marcas del acné. Si le preocupa un acné que no mejora o que reaparece con frecuencia, no lo afronte solo: acuda a una consulta de dermatología estética para que le asesoren.