columna (por ejemplo, en un periódico)
2026.10.17
Guía completa sobre el tratamiento de la flacidez facial | Un médico explica las causas, los tipos y los tratamientos estéticos recomendados

Entre los tratamientos contra la flacidez facial se encuentran el HIFU (High-Intensity Focused Ultrasound), la radiofrecuencia (RF), el lifting con hilos, las inyecciones de ácido hialurónico y el lifting facial quirúrgico.
El tratamiento de medicina estética más adecuado depende de la flacidez de la piel, la cantidad y la ubicación de la grasa, los tejidos profundos —incluido el SMAS (fascia muscular superficial)— y los cambios en la estructura ósea.
Lo importante no es elegir el tratamiento más popular, sino identificar las causas de la flacidez y los cambios que se desean, y valorar cuál es el método de tratamiento más adecuado para cada uno.
¿Qué es la flacidez facial?
La flacidez facial se refiere al estado en el que, debido a cambios en la piel y el tejido subcutáneo, las mejillas, la zona de la boca y la línea de la mandíbula se hunden o el contorno se vuelve difuso.
Aunque tienden a hacerse más evidentes con la edad, su manifestación varía de una persona a otra en función de la estructura ósea, la cantidad de grasa, las variaciones de peso y los efectos de los rayos ultravioleta, entre otros factores.
La flacidez facial no es solo un problema de la piel
El aspecto del rostro se debe a la grasa, la fascia, los músculos, los ligamentos y el esqueleto que se encuentran debajo de la piel.
El tratamiento adecuado no tiene por qué ser el mismo para la flacidez que se produce por la pérdida de firmeza de la piel y para la caída de los tejidos de las mejillas.
Además, en algunos casos, al reducirse la grasa de las mejillas y aparecer huecos, la piel circundante puede parecer flácida.
¿Cómo cambia la estructura facial con la edad?
Con el paso de los años, se producen cambios en la elasticidad de la piel, la distribución de la grasa facial, la estructura de soporte de los tejidos blandos y el esqueleto.
Por ejemplo, puede ocurrir que se superpongan cambios diferentes en un mismo rostro, como una pérdida de volumen en la parte superior de las mejillas y un abultamiento más notable a los lados de la boca.
No hay que pensar que «basta con tensar bien todo el rostro», sino que es importante fijarse en los cambios que se producen en cada zona.
Las principales causas de la flacidez facial
La flacidez facial no se debe a una única causa, sino que se produce por la combinación de cambios en la piel, la grasa, el SMAS, los ligamentos, el esqueleto y los músculos, entre otros.

Conocer los factores principales nos ayuda a comprender los distintos tipos de tratamiento.
Pérdida de elasticidad de la piel
Cuando la firmeza de la piel disminuye debido a los cambios en el colágeno y la elastina, empiezan a notarse las arrugas finas y la flacidez cutánea.
No solo influye el envejecimiento natural, sino también el fotoenvejecimiento provocado por los rayos ultravioleta.
Si el objetivo es reafirmar la piel, se puede optar por técnicas como la radiofrecuencia (RF), aunque, cuando hay un exceso de piel, a veces resulta difícil conseguir resultados satisfactorios solo con el tratamiento de irradiación.
Flacidez y variación de la grasa
La pérdida, el aumento o la disminución de grasa en determinadas zonas provocan que las mejillas se hunden o que aparezca flacidez a los lados de la boca.
En los casos en los que hay mucha grasa debajo de la mandíbula, se debe considerar un tratamiento específico para la grasa; en cambio, en los rostros con poca grasa, es necesario tomar la decisión de conservar el volumen.
No por perder grasa se vuelve uno necesariamente más joven.
Flacidez del SMAS
El SMAS es un tejido fascial relacionado con los músculos faciales y otros músculos, y forma parte de la estructura que sostiene la piel y la grasa.
A medida que envejecemos, los cambios que se producen en los tejidos profundos —incluido el SMAS— y en los tejidos de soporte circundantes pueden provocar la flacidez de las mejillas y la pérdida de definición del contorno facial.
Como tratamientos que tienen en cuenta estos cambios en los tejidos profundos, se pueden considerar opciones como el HIFU o el lifting facial quirúrgico.
Alteraciones en los ligamentos
Los ligamentos son estructuras de soporte que unen los tejidos blandos faciales a las capas profundas, y su relación espacial con la grasa y el esqueleto circundantes influye en las irregularidades de las mejillas y la zona de la boca.
Los cambios en la visión debidos al envejecimiento son complejos y no se deben a un mecanismo sencillo en el que los ligamentos se estiren de forma uniforme.
Esqueleto y atrofia ósea
La estructura ósea, como los pómulos y la zona que rodea la mandíbula, también sufre cambios en su forma y en su capacidad de soporte a medida que envejecemos.
Como consecuencia, pueden hacerse más evidentes los huecos y los desniveles en el contorno.
Cuando la causa está relacionada con la estructura ósea o la falta de volumen, en ocasiones se puede considerar no solo un tratamiento de reafirmación, sino también un tratamiento con inyectables.
Cambios en el equilibrio muscular
El funcionamiento de los músculos faciales y del músculo platisma del cuello influye en la aparición de arrugas y en el aspecto del contorno facial.
Aunque en algunos casos puede ser adecuado recurrir a las inyecciones de Botox para regular la tensión muscular, este tratamiento no corrige la flacidez de la grasa ni del exceso de piel en sí.
¿Qué tipos de tratamientos existen para la flacidez facial?
Existen diversos tipos de tratamientos de medicina estética destinados a mejorar la flacidez facial y a conseguir un efecto lifting.

Entre los más habituales se encuentran el tensado mediante calor, el levantamiento de los tejidos caídos, la reposición de volumen, los tratamientos para reducir la grasa y el lifting facial quirúrgico, entre otros.
Dado que los objetivos y el impacto en el organismo varían en cada caso, elegimos el método de tratamiento teniendo en cuenta deseos como «prefiero un tratamiento sin cirugía» o «quiero notar un cambio notable».
HIFU (ultrasonido focalizado de alta intensidad)
El HIFU es un método que utiliza ultrasonidos focalizados de alta intensidad para aplicar calor a la profundidad deseada, con el objetivo de reafirmar los tejidos.
En la Clínica Bianca utilizamos el «UltraCell Zi» y ajustamos la profundidad de irradiación, el ángulo y la energía en función del estado de la piel del rostro.
Aunque el tratamiento se centra principalmente en la flacidez de leve a moderada, hay que tener cuidado al aplicar el tratamiento en zonas con poca grasa.
Radiofrecuencia (RF) (por ejemplo, Bolneuma)
La RF es un tratamiento que tiene como objetivo reafirmar la piel y el tejido subcutáneo mediante el efecto térmico de las altas frecuencias.
En la Clínica Bianca, además de Volneuma, que trata la pérdida de firmeza de la piel y la flacidez del contorno facial, también ofrecemos Mofius 8 Burst, que aplica calor a varias profundidades mediante agujas finísimas, y Embrace RF, que actúa sobre el tejido subcutáneo desde el interior.
Una de las características de nuestra clínica es que contamos con una amplia gama de tratamientos de radiofrecuencia con diferentes propiedades, lo que nos permite elegir el tratamiento más adecuado en función del grado de flacidez y del resultado deseado.
Lifting con hilos
El lifting con hilos es un tratamiento que consiste en insertar hilos médicos bajo la piel para elevar los tejidos caídos, como los de las mejillas y el contorno facial.
En la Clínica Bianca ofrecemos varios tipos de tratamientos, entre los que se incluyen el BIANCA LIFT original, el Artemis Lift y el Tes Lift.
En función del grado y la zona de flacidez, así como del resultado deseado, combinamos el tipo y el número de hilos, junto con la técnica de inserción, con el objetivo de lograr un lifting adaptado a cada persona.
inyección de ácido hialurónico
Las inyecciones de ácido hialurónico son un tratamiento destinado a compensar la pérdida de volumen provocada por el envejecimiento, como las mejillas hundidas o las hondonadas.
Aunque no se trata de un tratamiento que eleve directamente los tejidos, en algunos casos puede atenuar la impresión de flacidez al modificar el relieve facial.
Dado que existen riesgos como un abultamiento antinatural debido a una dosis excesiva o, en casos excepcionales, una oclusión vascular, es imprescindible determinar adecuadamente la cantidad a inyectar y la zona de aplicación.
Inyección de botox
El Botox es un tratamiento que regula temporalmente la actividad muscular.
Se tiene en cuenta, por ejemplo, cuando la tensión del músculo esternocleidomastoideo influye en el aspecto del contorno facial.
Sin embargo, no se trata de un método que mejore directamente la pérdida de elasticidad de la piel ni la flacidez de la grasa, por lo que sus indicaciones son limitadas.
Enfoque sobre la grasa
Si tienes mucha grasa en la zona submentoniana o en las mejillas y el contorno facial está difuminado, las opciones a barajar son la liposucción o las inyecciones lipolíticas.
Por otro lado, si se reduce la grasa en exceso, es posible que se acentúen las holguras y las irregularidades.
Para decidir si conviene reducir la grasa, es necesario realizar una evaluación que tenga en cuenta tanto el exceso de piel como la estructura ósea.
Lifting facial quirúrgico
En los casos en los que el exceso de piel y la flacidez de los tejidos sean muy pronunciados, se busca una mejora mediante tratamientos quirúrgicos, como el lifting facial SMAS.
A diferencia de los tratamientos con luz o el lifting con hilos, al tensar directamente la piel y los tejidos profundos, se puede esperar una mejora más notable de la flacidez.
No obstante, dado que existen riesgos como cicatrices, hinchazón, infecciones o neuropatías asociadas a la incisión, es importante sopesar detenidamente los beneficios y el impacto en el organismo.
El tratamiento adecuado varía en función de la causa de la flacidez.
Los tratamientos de medicina estética recomendados para la flacidez facial varían en función de la causa y del grado de flacidez.
Es importante elegir el método de tratamiento en función de las causas principales, como la flacidez de la piel, la cantidad de grasa, la caída de los tejidos o la falta de volumen.
| Causa principal | Características que llaman la atención | Tratamientos que se barajan |
| Flacidez de la piel | Pérdida de firmeza y arrugas finas | RF・HIFU |
| Relajación de los tejidos profundos | Caída leve a moderada del contorno facial | Ultrasonido focalizado de alta intensidad |
| Pérdida de tono de los tejidos | Exceso de piel en las mejillas y a los lados de la boca | Lifting con hilos · Lifting facial |
| Falta de volumen | Mejillas hundidas, holguras | Ácido hialurónico e inyecciones de grasa |
| Tiene mucha grasa | Papada y volumen en el contorno facial | Liposucción e inyecciones lipolíticas |
| Hay mucho exceso de piel | Flacidez pronunciada | Lifting facial quirúrgico |
Esto sirve como orientación a la hora de elegir el tratamiento, aunque en la práctica suelen concurrir varias causas.
Aunque se trate de la misma preocupación, como «me preocupa el contorno facial», puede que para algunas personas sea más adecuado un tratamiento de reafirmación, mientras que para otras lo más indicado sea un tratamiento de lifting de los tejidos.
Durante la consulta, es importante comprobar el equilibrio general del rostro.
¿Varía el tratamiento contra la flacidez según la edad?
La edad sirve de referencia a la hora de plantearse un tratamiento, pero no es el único factor que determina el procedimiento.
Las opciones varían en función del estado de la piel, la cantidad de grasa y el historial de tratamientos, incluso entre personas de la misma edad.
treinta
Incluso a partir de los 30 años, es posible que empieces a notar una pérdida de firmeza en la piel o una ligera flacidez en el contorno facial.
Si es necesario, se considerará la posibilidad de recurrir a técnicas como el HIFU o la radiofrecuencia, pero si la flacidez no es muy evidente, no es necesario iniciar el tratamiento a toda costa.
También es importante seguir una rutina básica de cuidados, como la protección contra los rayos ultravioleta.
cuarenta y tantos
Los 40 son una etapa en la que, además de la pérdida de elasticidad de la piel, suelen producirse cambios en la distribución y el volumen de la grasa.
Se eligen los tratamientos de reafirmación, el lifting con hilos y los tratamientos de inyección en función de la causa.
a partir de los cincuenta años
A partir de los 50 años, es habitual que se note una combinación de exceso de piel, flacidez de los tejidos y pérdida de volumen.
En algunos casos, lo más adecuado es el tratamiento con luz, mientras que en otros conviene plantearse un lifting facial quirúrgico; el tratamiento más adecuado varía en función del grado y el estado de la flacidez.
No decidimos «a qué edad operarse» basándonos únicamente en la edad, sino que valoramos el equilibrio entre los cambios deseados y la carga que ello supone.
Tratamiento de la flacidez según la zona
La flacidez facial se manifiesta de forma diferente según la zona: por ejemplo, como una pérdida de definición en el contorno facial, papadas a los lados de la boca, descuelgue de las mejillas o flacidez debajo de la mandíbula y en el cuello.

¿Qué causas intervienen en cada zona y qué tratamientos de medicina estética pueden ayudar a mejorarlas?
Veamos con detalle las características de cada zona y los métodos de tratamiento.
contorno facial
La flacidez del contorno facial está relacionada con la pérdida de firmeza de la piel, la caída de las mejillas y la acumulación de grasa debajo de la barbilla, entre otros factores.
Realizamos tratamientos adaptados a cada causa, como el reafirmamiento mediante HIFU o radiofrecuencia (RF), el lifting con hilos y la liposucción, entre otros.
Junto a la boca
Las «mejillas» que se forman a los lados de la boca se deben a una combinación de factores, como la grasa de las mejillas, la flacidez de los tejidos y la pérdida de firmeza de la piel.
Aunque se puede intentar mejorar el aspecto mediante técnicas como el HIFU, la radiofrecuencia o el lifting con hilos, hay casos en los que la simple eliminación de grasa no basta para obtener resultados satisfactorios.
頬
La flacidez de las mejillas se debe a una combinación de varios factores, como la pérdida de elasticidad de la piel, la caída o la disminución de la grasa y los cambios en la estructura ósea y los tejidos de soporte.
Para la flacidez cutánea, se estudian tratamientos como el HIFU o la radiofrecuencia (RF); para la caída de los tejidos, el lifting con hilos; y para la falta de volumen, las inyecciones de ácido hialurónico, entre otros, en función del estado de cada caso.
Si se observan holguras en las mejillas, hay que tener cuidado con un tensado excesivo o con la pérdida de grasa.
debajo de la barbilla
La papada y la flacidez debajo de la mandíbula dependen de factores como la cantidad de grasa, la elasticidad de la piel y la estructura ósea.
Si el problema principal es la grasa, lo más adecuado es un tratamiento específico para la grasa; si es la flacidez de la piel, lo más recomendable son los tratamientos reafirmantes.
Dado que a veces ambos factores están relacionados, resulta difícil determinar la causa basándose únicamente en el aspecto.
首
La flacidez del cuello no se debe únicamente a la pérdida de firmeza de la piel, sino que también influyen el músculo platisma y el exceso de piel.
En función del estado, se valorará la posibilidad de aplicar tratamientos con luz, inyecciones de Botox, un lifting de cuello, etc.
Evaluar también la línea de unión entre la cara y el cuello permite conseguir un resultado natural.
¿Cómo se diferencian el HIFU y la RF?
El HIFU es un tratamiento que concentra los ultrasonidos a una profundidad determinada, mientras que la radiofrecuencia (RF) transmite el calor de las altas frecuencias a la piel y al tejido subcutáneo.
Si se busca principalmente un efecto reafirmante en las capas profundas, lo más recomendable es el HIFU; para la firmeza y la flacidez de la piel, la mejor opción es la radiofrecuencia (RF).
No obstante, es importante valorar cuál es la opción más adecuada, ya que esto depende de la cantidad de grasa y del estado de la piel.
¿Se suelen combinar varios tratamientos contra la flacidez?
Cuando existen varias causas de flacidez, a veces se combinan tratamientos con luz, inyectables y lifting con hilos, entre otros.
Por ejemplo, dado que el HIFU y el Volnuuma difieren en el tipo de energía y en la forma de aplicar el calor, su uso combinado permite tratar varias capas.
No obstante, combinarlas no garantiza necesariamente una mayor eficacia, ya que en algunos casos basta con un tratamiento único, por lo que es importante evaluar cada caso en función del grado de flacidez.
¿Varía el tratamiento en función de la cantidad de grasa facial?
La cantidad de grasa facial influye en gran medida en la elección del tratamiento contra la flacidez.
Mientras que, cuando hay mucha grasa, el volumen del contorno facial puede suponer un problema, cuando hay poca grasa pueden acentuarse las mejillas hundidas y los huecos.
Los tratamientos para reducir la grasa no son adecuados para todo el mundo.
Especialmente para quienes les preocupa que se les marquen las mejillas, es necesario distinguir entre las zonas que hay que reafirmar y aquellas en las que hay que mantener el volumen.
Para no arrepentirse al someterse a un tratamiento contra la flacidez
Para evitar arrepentimientos, es importante comprender no solo la eficacia, sino también las limitaciones de los tratamientos contra la flacidez, así como sus efectos secundarios y complicaciones.
Por ejemplo, en los tratamientos con luz hay que tener cuidado con las quemaduras y la pérdida de grasa no deseada; en los liftings con hilos, con la tirantez y las irregularidades; y en las inyecciones de ácido hialurónico, con la inyección excesiva y la oclusión vascular, entre otros.
La cirugía también conlleva riesgos como cicatrices, infecciones o trastornos neurológicos.
Dado que en ocasiones es posible que no se consigan los cambios deseados, es recomendable confirmar antes del tratamiento las indicaciones, el tiempo de recuperación, el coste y la necesidad de repetir el tratamiento.
¿Cómo se decide el método de tratamiento en BIANCA?
En la Clínica Bianca no solo evaluamos las zonas en las que preocupa la flacidez, sino que también analizamos de forma integral el equilibrio general del rostro y los cambios debidos al envejecimiento, para ofrecer un tratamiento adaptado a cada persona.
En BIANCA CLINIC ofrecemos una amplia gama de tratamientos, que incluyen, además de las terapias de irradiación como HIFU y Volneuma, el lifting con hilos, las inyecciones de ácido hialurónico, la liposucción y el lifting facial quirúrgico.
En función de las causas de la flacidez y de los deseos del paciente, también es posible combinar varios tratamientos.
Comprobar la cantidad de grasa, la estructura ósea y el estado de la piel
En el tratamiento de la flacidez, se evalúan el grosor y la elasticidad de la piel, la cantidad de grasa en las mejillas y debajo de la mandíbula, la estructura ósea, la presencia o ausencia de hundimiento en las mejillas y el grado de descolgamiento de los tejidos, para determinar en qué capa es necesario intervenir.
Además, a la hora de definir el plan de tratamiento, tenemos en cuenta las zonas que le preocupan, su edad, su historial de tratamientos anteriores, el resultado que desea el paciente y el tiempo de recuperación.
Por ejemplo, con la tecnología HIFU se ajustan con precisión la profundidad, el ángulo y la energía de la irradiación en función de la cantidad de grasa facial y del grado de flacidez. Se busca un reafirmamiento natural, teniendo en cuenta riesgos como el hundimiento de las mejillas.
Saber combinar el efecto tensor, el efecto lifting y la reposición de volumen
Aunque el deseo sea el mismo —«quiero un lifting»—, el método más adecuado varía en función de la causa, ya sea la flacidez de la piel, la caída de los tejidos o la falta de volumen.
En la Clínica Bianca, adaptamos el tratamiento en función de la causa de la flacidez.
Para reafirmar la piel y los tejidos, se pueden considerar el HIFU y la radiofrecuencia (RF), mientras que para levantar los tejidos caídos, las opciones son el lifting con hilos o el lifting facial quirúrgico.
Además, en caso de falta de volumen, se puede considerar la posibilidad de realizar inyecciones de ácido hialurónico, entre otras opciones.
No nos centramos en un único tratamiento, sino que damos prioridad a la armonía del rostro en su conjunto, con el objetivo de acercarnos al aspecto natural y juvenil que el paciente desea.
Preguntas frecuentes sobre los tratamientos contra la flacidez facial
P. ¿Cuál es el tratamiento más eficaz contra la flacidez facial?
A. El enfoque más eficaz varía en función de la causa y el grado de flacidez.
Para la flacidez leve, se pueden considerar opciones como el HIFU o la radiofrecuencia; para la caída de los tejidos, el lifting con hilos; y, en casos de exceso de piel, el lifting facial.
P. ¿A qué edad se debe empezar con los tratamientos contra la flacidez?
A. No hay una edad determinada para empezar un tratamiento contra la flacidez.
Dado que la aparición de la flacidez varía de una persona a otra, la necesidad de someterse a un tratamiento no se determina en función de la edad, sino del estado de la piel y la grasa, así como de los síntomas que le preocupen.
P. ¿Qué es mejor, el HIFU o la radiofrecuencia?
A. Para el reafirmamiento profundo, se recomienda el HIFU, mientras que para la firmeza y la flacidez de la piel, la radiofrecuencia (RF) es una buena opción.
La opción más adecuada depende de la cantidad de grasa y de la zona a tratar.
P. ¿Se puede tratar la flacidez aunque se tengan las mejillas hundidas?
A. Aunque se tenga las mejillas hundidas, se puede estudiar cómo abordarlo.
No obstante, la aplicación de la luz en zonas con poca grasa requiere una valoración cuidadosa, y en algunos casos puede ser adecuado recurrir a un tratamiento para recuperar volumen.
P. ¿Con qué frecuencia hay que someterse a un tratamiento contra la flacidez?
A. La frecuencia adecuada varía en función del tipo de tratamiento y de su evolución.
Los tratamientos con HIFU, RF o lifting con hilos no se realizan a intervalos fijos, sino que es el médico quien evalúa el estado del paciente y decide al respecto.
Es importante elegir el tratamiento para la flacidez facial en función de la causa.
Entre los tratamientos para la flacidez facial se encuentran el HIFU, la radiofrecuencia (RF), el lifting con hilos, las inyecciones de ácido hialurónico, la liposucción y el lifting facial quirúrgico.
Lo importante es determinar dónde se encuentra la causa de la flacidez —ya sea en la piel, la grasa, los tejidos profundos o el esqueleto— y elegir el método adecuado.
En BIANCA CLINIC, ofrecemos una amplia gama de tratamientos contra la flacidez y proponemos el procedimiento que mejor se adapte al estado y a los deseos de cada persona.
Le proponemos un tratamiento que tiene en cuenta el equilibrio general del rostro y que busca conseguir un aspecto natural y juvenil.
Si le preocupa la flacidez facial, no dude en acudir a nuestra clínica para una consulta.
▷Ver la lista de casos y tratamientos de antienvejecimiento para la flacidez y el lifting facial